Y abrió la ventana.
Y dejo entrar ese rayo de sol que a la ciudad iluminaba.
Y desempolvó ese cuaderno viejo y olvidado que estaba en el armario.
Y se sentó junto a la ventana.
Y empezó a escribir.
Y escribiendo empezó a sentir.
Pues acaso se había olvidado de sentir.
Y el mundo se tuvo que parar para que pudiera hacerlo.
Y cuando salió de vuelta al mundo estaba preparada.
Preparada para expresar lo que quería.
Preparada para hacer todo lo que su corazón le decía.
Preparada para dejar atrás mandatos sociales e ir por ello que siempre anhelo.
Preparada para verse en el mundo.
Y es así como necesitó parar para después pararse frente al mundo.

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