Nacemos y somos conectados a 220, electrones empiezan a fluir por dentro de nuestro cuerpo, se conectan, quieren más espacio para explorar, se lo brindamos y empezamos a crecer. Esos curiosos y juguetones están cargados de información, pues la fuente energética contiene mucha historia familiar y mundial. Nos ayudan a percibir el mundo de una manera, a cuidarnos y a elegir, son unos grandes maestros en evitar el colapso y siempre tienden a gastar el mínimo de energía. Es por eso que cuando encuentran la comodidad nos mantienen con la misma información, las historias se repiten, se generan ciclos que a veces son tóxicos y malos para nuestro organismo. Hay otros agentes externos que ayudan a moldear ese pequeño gigante que sigue aumentando de tamaño, todo se sigue absorbiendo pero no hay barreras activas que filtren la información. Hay una escondida en las profundidades.
Un día ese pequeño aprende a bucear hacia su interior y encuentra un pequeño dispositivo, no sabe cómo usarlo pero percibe señales de que eso le va a ser de utilidad. Lo toma y lo lleva a la consciencia superficie, ya siente un crecimiento interno, le gusta lo que experimenta, algo nuevo que le gustaría repetir. Curioso comienza a explorarlo, todo lo lleva hasta la fuente de energía maestra, la observa, la olfatea, la escucha. Se pregunta ¿Qué pasará si la desconecto? Se angustia, se adormece y tiembla, un shock de adrenalina, la sustancia le recorre las venas, una alarma se dispara, un miedo ensordecedor, sale corriendo. Pero algo lo sigue llevando hacia allí, junta fuerzas, se anima y se desconecta. Repentinamente se libera de todo lo absorbido, siente la mayor libertad nunca antes experimentada, todo es una revolución, las endorfinas toman su cuerpo.
Toma el dispositivo, es el momento de usarlo, ahora puede tomar de la fuente la información que cree de utilidad y dejar que lo que lo limita se hunda y se evapore, el mundo quería esos desechos. Y ahora es el momento de volver a enchufarse, reconectarse. El enchufe original está oxidado, es la hora de salir a buscar nuevos que tal vez necesiten adaptadores, y de bucear hacia su interior, en busca de más herramientas para su crecimiento personal.

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